Cada día me preguntas si te amo, la respuesta siempre es: Sí, te amo; hoy como ayer, como siempre.
Te amo por la simple razón de que deseo amarte, porque me gusta estar junto a ti y verte sonreír con toda la plenitud de tu sonrisa.
Pero el amor no es sólo el gusto de que estés junto a mí y conmigo, es también la imperiosa necesidad de saberte bien y creciendo feliz. Es imitar a dios en la realización de nuestra voluntad y aceptar sabia y humildemente el reto de la vida.
Amarte es desear ser tu compañero, caminar contigo, acompañarte y construir juntos una historia de sueños y verdades: la verdadera ilusión de la plenitud en este mundo que sólo puedo sentir cunado estoy junto a ti.
No hay palabras suficientes para expresarlo, porque esto que siento son sensaciones, sentimientos y emociones y certezas, dudas, contradicciones múltiples entre lo qeu hay, lo que soy y todo lo que deseo hacer y ser por y para ti.
Te amo y admiro profundamente, me asombra tu tmplanza para el trabajo y la disciplina que te imopnes para alcanzar lo que deseas. Admiro tu fe en la vida y la certeza que tienes de que todo va a salir bien. Sin embargo, lo que más me asombras es, que siendo tan segura e independiente, tan intuitiva, tan capaz y tan conciliadora, te acerques a mí, y te acurruques en mis brazos como un pequeño gatito, ronroneando suavemente y soñando despierta el mismo sueño de amor conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario