viernes, 26 de septiembre de 2008

Introducción a la Educación Musical


Cuando escuchamos hablar de Educación Musical frecuentemente nuestra primera imagen es el caótico conjunto de figuras y símbolos que conforman la escritura musical. Pero, aunque este aspecto de la formación resulta muy útil e importante para la ejecución musical, esto no es necesariamente válido para el disfrute del arte sonoro.

De esta manera, es de mayor importancia que la persona se identifique con la música, los ritmos y temas de su agrado; que muestre su capacidad de percepción a través del movimiento y sea capaz de ofrecer una opinión al comentar composiciones y ejecuciones.

La mayor parte de las personas no sólo somos capaces de seguir el ritmo, sino que, incluso, durante el baile, lo disfrutamos. También, somos capaces de reconocer nuestros temas y cantantes favoritos, del mismo modo que reconocemos aquéllos que nos desagradan.

Así, podemos afirmar que todos sabemos de música y podemos emplearla para ambientar nuestras actividades, aunque no tengamos una formación técnica especializada. Del mismo modo en que disfrutamos de la palabra amable sin formación literaria o de nuestro propio cuerpo, sin estudios de anatomía.

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