sábado, 7 de marzo de 2009

Una hermosa princesita

Había una vez
una hermosa princesita
cuyo padre, el rey,
organizó una fiestecita
a la cual invitó
a todos los que había en el reino
y, sin querer, olvidó
a la Bruja del Desierto

Para parapá, parapá,
todos estaban comiendo.

Para parapá, parapá,
todos estaban charlando.

Para parapá, parapá,
todos estaban bebiendo.

Para parapá, parapá,
todos estaban bailando.

De repente llegó
aquella bruja enojona,
con su varita congeló
a todos los que había en la bola
y a la hija del rey,
le lanzó un terrible hechizo
que la iba a convertir
en una bruja también.

Para parapá, parapá,
nadie seguía comiendo.

Para parapá, parapá,
nadie seguía charlando.

Para parapá, parapá,
nadie seguía bebiendo.

Para parapá, parapá,
todos estaban
lloraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-aaa-aaa-aaa-aaando.

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