jueves, 17 de abril de 2008

El Charco, Chihuahua

Hace mucho que no me encaramaba a un cerro y el otro día salimos mis suegros, mi E'posa y yo a visitar a unos parientes. Una vez allá, mi suegro tuvo la divertida idea de elevar su humanidad a las alturas. Así que ahí íbamos, paso a pasito, mi suegro, su hermana y yo, un poco atrás, como buen yerno. Llegó el momento en que la tía de mi E'posa, que ya no es una jovencita veinteañera -aunque pensándolo bien tal vez no sería tan diferente- se rajó como las meras machas y nos dejó a medio camino.

Alcanzamos la cima del cerrito, que no estaba tan cerca como se sentía al principio. De hecho, si ven un puntito a mitad de la foto podrán ver nuestro carro... en realidad no, porque la calidad de la foto no es tanta, sólo se ve un puntito negro. El caso es que al final del día nomás me temblaban las piernitas... todavía se siente el cansancio y eso que ya va más de un mes.

Así las cosas en esta vida matraca...

Pax Vobiscum



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"Uno no escoge el tiempo que le toca vivir, sino la manera en que lo vive"

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