jueves, 17 de abril de 2008

Ganar o Ganar

Fiat Voluntas Tua…

Poco o mucho, uno camina por la vida, con los sentidos atentos y un traductor de sensaciones encendido a su máxima capacidad... pero eso no es suficiente. Observas, sientes, hueles, tocas, pruebas, intuyes, decides... Todo se convierte en una elección única en medio de situaciones únicas; todo es único en el sentido más estricto de la palabra... pero eso no es suficiente. Nuestro amor, nuestro dolor, nuestro placer "tiene" que ser más y mejor que el de los otros, no es suficiente con ser el único yo del universo, tener la única vida mía que tengo... pero eso no es suficiente. Se promete el amor, se promete la compañía, se promete el interés, se promete el trabajo, se promete dar... y luego todo se olvida... porque eso no es suficiente. Y quisiera uno que se le entregaran por completo: toda la atención, todo el tiempo, todos los esfuerzos, pero como eso no es posible, cualquier intento intermedio no es suficiente, de hecho, casi cualquier cosa que se nos da nunca es suficiente.

Es demasiado el egoísmo, demasiada la vanidad, demasiada la ceguera, demasiado el deseo de tener, de poseer, de pertenecer, que dejamos de hacer lo que nos haría ser la persona perfecta a que estamos destinados por naturaleza.

No es que esté escrito en las estrellas el destino. No es que los augures nos arrebaten las decisiones importantes de nuestra vida. Es que la naturaleza humana, ese algo que nos mueve la curiosidad, nos empuja por sí misma a buscar un punto de reposo dinámico: el fluir del río, el oleaje marino, la respiración misma.

La tranquilidad del alma está en ser realizador de La Voluntad. Realizar algo implica la decisión inicial de hacer mucho para algo, para alguien. Así sea guisar un huevo, pelar una papa o amar, toda acción implica la decisión conciente y soberana de dar la vida en ello. –Esto en el contexto que invertir tiempo es invertir vida-

En mi caso, que por cierto es único, todo se reduce a la música. Escribo, canto, arreglo, animo a otros a disfrutarla cuando la ejecutan, cuando la escuchan, cuando la critican. Mi compromiso de amor es así de simple: hacer música.

Por desgracia, las tendencias musicales tienen estéticas que pueden resultar muy divergentes, a veces mi propuesta armoniza, a veces soy el contrapunto de otras personas, a veces todo yo soy disonancia. Sin embargo, no puedo evitar dejar oír mis sonidos ni mis silencios, por más que la prudencia lo exigiera. Es imposible negarse uno mismo en realidad a pesar de que nos pasemos negando nuestro pasado, nuestro presente y nuestras perspectivas de futuro: somos quienes somos. Yo soy quien soy y, en efecto, no me parezco a “naiden”

Pax Vobiscum

No hay comentarios: