La noche es demasiado corta el día antes de entrar a la escuela,
siempre me quedo con un poco de sueño y un anhelo de que el domingo se extienda.
También quiero ver a mis amigos... y jugar.
La hora del recreo es uno de mis momentos favoritos; en ese momento, puedo escuchar lo que los demás dicen y las ideas que tienen para divertirse: jugar con balones, subir a los juegos, tirarnos arena a los ojos o hacer lodo, eso es de lo más comprometido.
El problema es que no siempre se puede, sólo cuando estás en la escuela.
No me quiero levantar tan temprano, siempre me quedo con algo de sueño.
¿Ya te dije que la noche siempe es demasiado corta el día antes de entrar a la escuela?
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